Te deseo una Navidad con tiempo para disfrutar, buena compañía y un rinconcito de tranquilidad para ti.
En lugar de juntar muchos deseos generales, piensa en la persona que va a leerla: qué disfruta, cómo ha sido su año y qué momento bonito han compartido. Puedes escribir algo cariñoso, divertido o tranquilo. No todas las familias celebran igual, y tu mensaje puede acompañar esa diferencia sin intentar cambiarla.
Estos mensajes son personales y no religiosos. Si la fe es importante para quien los recibe, agrega algo que de verdad corresponda a sus creencias.
Antes de copiar, ajusta las palabras a quien escribe y a quien recibe: graduado o graduada, acompañado o acompañada, por ejemplo. También puedes cambiar tú por usted si así se hablan.
Frases cortas de Navidad
Si quieres mandar pocas palabras, elige una imagen concreta. Un rato para descansar o una conversación agradable pueden sentirse más personales que una lista larga de cosas perfectas.
Un abrazo navideño para alguien que sabe hacer más bonitos hasta los días más normales.
Ojalá esta Navidad te encuentre con algo rico en la mesa y un motivo sincero para sonreír.
Para la familia
Una costumbre compartida puede decir mucho sin explicar toda la historia. Recuerda un detalle agradable y evita suponer que todos podrán reunirse este año.
En cada Navidad me acuerdo de esas sobremesas en las que nadie quería ser el primero en irse.
Gracias por hacerme sentir bienvenido incluso cuando llego tarde y ya están sirviendo. Les mando muchísimo cariño.
Les deseo una noche con historias repetidas que todavía den risa y abrazos que no tengan tanta prisa.
Para amigas, amigos y pareja
Conserva la forma en que normalmente se hablan. La Navidad no exige cambiar el humor de su relación por palabras demasiado solemnes.
Feliz Navidad, amiga. Que no falten el cafecito, los chismes pendientes y un buen pretexto para vernos pronto.
Mi regalo favorito de este año fue tenerte cerca en tantos momentos pequeños. Gracias por compartirlos conmigo.
Amor, me gusta la Navidad contigo, incluso cuando se enredan las luces y no encontramos dónde guardar otra caja.
Para una amistad
Feliz Navidad, amiga. Qué gusto que nuestros cafecitos también hayan sido parte de este año.
Para tu pareja
Feliz Navidad, amor. Mi parte favorita del festejo sigue siendo encontrar un ratito para estar contigo.
Cuando están lejos o el año fue difícil
Puedes acompañar sin exigir ánimo festivo. Si sabes que alguien está pasando por una etapa complicada, una frase amable puede ser suficiente sin pedir una respuesta.
Desde lejos
Estamos lejos, pero te guardo un lugar en mis pensamientos y en todas las historias de esta noche.
Después de un año difícil
Te mando cariño para esta Navidad tal como venga, sin obligación de sentirte feliz todo el tiempo.
Ojalá estos días te regalen un poco de descanso y personas con quienes puedas estar sin fingir nada.
Dale tu toque personal
Para completar la tarjeta, empieza con el nombre de la persona, agrega tu mensaje y cierra como suelas hablarle: «Con cariño», «Un abrazo» o simplemente tu nombre. Léelo una vez en voz alta antes de compartirlo.
Agrega un detalle que tu ser querido reconozca: su ponche, una película que repiten o la sobremesa que nunca termina. Si no sabes cómo celebrará, evita describir una reunión que quizá no tendrá. Puedes desearle algo sencillo y real. El mensaje no necesita convencer a nadie de que las fiestas deben vivirse de una sola manera.
Feliz Navidad, tía Lety. Extraño tu mesa, tus historias y esa costumbre de servir un poquito más aunque uno diga que ya terminó. Te mando un abrazo enorme.
Tus palabras merecen una bonita tarjeta.
Elige una ilustración, agrega tu mensaje y comparte tu tarjeta CardBunny con un enlace. Un pequeño detalle puede alegrar el día.
Un mensaje para el Día de las Madres puede partir de un gesto concreto: una escucha paciente, una bienvenida o una pregunta que llegó justo cuando hacía falta.